El Último de la Fila arrancó su primera gira en 30 años

Manolo García y Quimi Portet vuelven para recorrer 12 ciudades españolas, justo 30 años después del final de su última gira.

Cuando El Último de la Fila anuncia una actuación, algo se activa en una generación entera. Y el setlist de su primer concierto en el Marenostrum Music Castle Park, en Fuengirola, en casi tres décadas lo confirma sin margen de duda: 27 canciones, casi dos horas y media de música, y un recorrido exhaustivo por una discografía que sigue siendo, treinta años después, de una solidez apabullante.

La noche arrancó con Huesos, uno de los temas míticos de Los Burros, y no paró hasta el final del encore con El Rey, el célebre clásico ranchero de José Alfredo Jiménez, un cierre tan inesperado como perfecto que dice mucho del espíritu sin fronteras de Manolo y Quimi. En medio, un repaso casi completo a su historia: Astronomía razonable (1993) fue el disco más representado, con canciones como El que canta su mal espanta, Lápiz y tinta, Mar antiguo y Como un burro amarrado en la puerta del baile, seguido de Nuevas mezclas (1987), de donde proceden Aviones plateados, El loco de la calle, Dulces sueños, Querida Milagros, Lejos de las leyes de los hombres, Insurrección, No me acostumbro, Soy un accidente y Mi patria en mis zapatos. No en vano, este 2026 también se celebra el 40 aniversario de Enemigos de lo ajeno (1986), su disco debut, que sigue sonando con la misma fuerza que el primer día. El resto del repertorio viajó por Como la cabeza al sombrero (1988) con Dios de la lluvia, Sara, La piedra redonda y Llanto de pasión, Nuevo pequeño catálogo de seres y estares (1990) con Cuando el mar te tenga y Canta por mí, y La Rebelión de los Hombres Rana (1995) con Sin llaves. A todo eso se sumaron tres temas de Los Burros —Huesos, Conflicto armado y Disneylandia—, y el encore arrancó con Ya no danzo al son de los tambores, uno de los temas más queridos de Como la cabeza al sombrero, para cerrar con Los ángeles no tienen hélices, Como un burro amarrado en la puerta del baile, Insurrección y una versión de El Rey, de José Alfredo Jiménez, que añadieron un componente emotivo especial a una noche que ya no necesitaba más leña. Una noche con pocas palabras y mucha emoción. La excepción fue la introducción de Querida Milagros: «Como dijo Fray Luis de León hace cuatro siglos, o Unamuno, tras salir de la cárcel, al reanudar las clases: «Como decíamos ayer…»», dijo García.

La gira continuará el 3 y 7 de mayo en el Estadi Olímpic Lluís Companys de Barcelona —dos fechas agotadas en cuestión de minutos—, el 16 de mayo en el Estadio Municipal Antonio Peroles de Roquetas de Mar, el 23 de mayo en Madrid, el 30 de mayo y el 5 de junio en el Bizkaia Arena BEC! de Barakaldo, el 13 de junio en el Estadio Municipal de Riazor de A Coruña, el 20 de junio en los exteriores del Pabellón de la Magdalena de Avilés, el 27 de junio en el Estadio de La Cartuja de Sevilla y, finalmente, el 4 y 9 de julio en el Estadio Ciutat de València de Valencia, cerrando así una gira de doce conciertos que ha batido todos los récords de demanda de la música popular española en los últimos años.

Comentarios